Con el paso del tiempo, con la edad, llega el momento en que uno ya no distingue entre aquello que ha pensado, escuchado o leído y lo hace suyo..., aunque sea por momentos.
Por eso, en este intento de reflejar sentimientos, entiendan que no hay pretensión de vulnerar ningún derecho, simplemente, es que mi memoria de pez es ya un hecho.
Pececito de Ciudad
miércoles, 21 de mayo de 2014
El sitio (III)
Donde me bastaban unos segundos para acariciarte con palabras y darle un sorbo a tus deseos.
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